México asume papel de ‘jefe deportador’

 
Redacción Comunica.- Un año después de la llamada ‘crisis de los niños migrantes’ en el sur de Texas, y a menos de un mes de que el próximo 7 de julio se cumpla el primer aniversario desde que el Gobierno mexicano lanzara el Programa Frontera Sur, las estadísticas oficiales revelan que México ya hace más detenciones de indocumentados centroamericanos que la patrulla fronteriza estadounidense.

De acuerdo con datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (US Costums and Border Protection, CBP por sus siglas en inglés), del 1 de octubre de 2014 al 1 de junio de 2015, la patrulla fronteriza detuvo a 85 mil 131 migrantes ‘no mexicanos’ en la frontera sur de EU, los cuales son en su mayoría centroamericanos.

En el mismo periodo de tiempo, el Instituto Nacional de Migración (INM) contabilizó 92 mil 889 eventos de detención de centroamericanos en México. Un total de 7 mil 785 más que la patrulla fronteriza.

Para la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, estas cifras están directamente ligadas al lanzamiento en México del Programa Frontera Sur, una iniciativa gubernamental que si bien sobre el papel asegura que busca “proteger” a los migrantes y “ordenar el paso fronterizo”, en el terreno ha desatado una oleada de detenciones masivas de migrantes.

“Estados Unidos ha desplazado oficialmente el problema de la migración a México, quien ha asumido el nuevo papel de ‘jefe deportador’”, señala Maureen Meyer, coordinadora del Programa de México y derechos de Migrantes de WOLA, quien agrega a colación que “el Programa Frontera Sur le ha venido muy bien a las autoridades estadounidenses”.

“Les ha venido muy bien porque ya no tienen esas imágenes que veíamos en junio del año pasado en los centros de detención del sur de Texas, donde los agentes de la patrulla fronteriza estaban completamente rebasados por una oleada de familias y menores centroamericanos no acompañados”, explica Meyer.

No obstante, para la académica estadounidense este aumento en el número de detenciones y deportaciones realizadas por las autoridades mexicanas plantean una serie de “preocupaciones humanitarias”, a las que tanto la administración de Barack Obama como el gobierno de Peña Nieto están obligados a dar respuestas.

“No sabemos si México está contemplando, por ejemplo, ampliar su infraestructura para asumir ese rol de ‘jefe deportador’. Creemos que no, y es algo preocupante. Porque si el INM tiene el mismo número de agentes que hace un año y está deteniendo a casi el doble de migrantes, obviamente esto va a tener un costo para los propios agentes, que estarán rebasados de trabajo, y sobre todo para los migrantes”.

“Porque, ¿cómo pueden asegurar que los están atendiendo bien en estaciones migratorias que están saturadas? ¿Cómo aseguran que les están dando una atención sanitaria adecuada, una buena alimentación, y que se están respetando sus derechos?”, cuestiona Meyer.

Mientras que en el caso de Estados Unidos, la integrante de WOLA recuerda que en el proceso de detención y deportación en México “miles de niños y familias vulnerables están siendo devueltos al peligro sin tener la oportunidad de buscar protección o refugio”.

La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos emitió un comunicado en el que muestra públicamente su preocupación por la situación que enfrentan miles de migrantes a su paso por México, tras la entrada en vigor del Programa Frontera Sur.

“Muchos albergues de migrantes nos han informado sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades que participan en redadas en los trenes y en las comunidades”, expone WOLA.

“Asimismo, abogados migratorios han observado múltiples violaciones en el debido proceso legal para los solicitantes de asilo en México, y pocos migrantes tienen la oportunidad de contar sus historias a las autoridades en México”.

“El plan del gobierno mexicano para proteger a los migrantes está obligando a éstos a buscar rutas más peligrosas por el terreno y por mar, lo que genera cambios dentro de las redes criminales que se aprovechan de los migrantes”.